LOCALES
9 de agosto de 2026
Osvaldo Velázquez planteó la situación de los comercios costeros y cuestionó las licitaciones temporarias
El vecino claromequense expuso ante el Concejo Deliberante las dificultades que atraviesan los comercios balnearios, pidió controles frente a la informalidad y reclamó igualdad de condiciones para quienes trabajan durante todo el año.
En el marco de una nueva sesión ordinaria del Honorable Concejo Deliberante, el vecino claromequense Osvaldo Velázquez utilizó la Banca del Vecino para exponer la situación que atraviesan los comercios de las localidades costeras del distrito.
Velázquez planteó la necesidad de que el Municipio avance en controles sobre la informalidad y cuestionó las licitaciones temporarias, al considerar que generan una competencia desigual para quienes mantienen sus establecimientos abiertos durante todo el año.
Posteriormente, compartió su experiencia en la Banca del Vecino con Adriana Gaitán en La Vida Mía, por FM 99.3.
Su llegada a Claromecó
En primer lugar, recordó aspectos de su llegada a Claromecó, a principios de 2007, junto a su familia. Comenzó trabajando como carpintero, oficio que heredó de su papá, y tuvo la posibilidad de atravesar un importante boom de la construcción, al que calificó como “tremendo”, y que le permitió desarrollarse laboralmente.
Velázquez es oriundo de Indio Rico. Se instaló en Claromecó junto a su esposa y sus cuatro hijos, y posteriormente llegó un quinto hijo, ya claromequense.
Destacó que la localidad le dio un futuro y agradeció haber llegado en aquel momento, ya que en Indio Rico se atravesaba una situación laboral muy complicada debido a que, al tratarse de una localidad básicamente rural, las posibilidades de trabajo eran limitadas.
El reclamo de los comerciantes
Sobre su llegada a la Banca del Vecino, explicó que se trata de “un cúmulo de cosas” que desde hace tiempo vienen trabajando en conjunto comerciantes de Reta y Claromecó, debido a distintas situaciones que afectan al sector.
Contó que mantuvieron reuniones con funcionarios de las áreas de Turismo y Comercio del Municipio de Tres Arroyos, donde plantearon la realidad que atraviesan y acercaron ideas, aunque hasta el momento no lograron arribar a una solución rápida.
Uno de los principales planteos tiene que ver con la inferioridad de condiciones en la que, según sostuvo, trabajan los comercios de las localidades costeras, especialmente por las dificultades de sostener fuentes laborales cuando los ingresos dependen de una temporada estival que, en la práctica, dura apenas entre 45 y 60 días.
A esto sumó las consecuencias de una economía estacional en el actual contexto del país, marcado por la caída del consumo, el estancamiento salarial y la incertidumbre.
Velázquez dejó en claro que el reclamo “no es estar en contra de nada ni de nadie”, sino que los comerciantes aspiran a “tener igualdad de condiciones”.
También remarcó que los controles deben estar a cargo del Estado y que los comerciantes no deberían tener que salir a denunciar permanentemente situaciones irregulares.
Informalidad y controles
En su exposición ante los concejales, solicitó reglas claras, controles eficientes e igualdad de condiciones, y advirtió sobre el peligro que representa la competencia desleal.
Hizo especial hincapié en el rubro gastronómico, donde la falta de controles bromatológicos o los problemas relacionados con la cadena de frío, según señaló, “no son simples trámites”, sino situaciones que pueden poner en riesgo directamente la salud pública.
Explicó que los comerciantes no “salvan” su economía anual con el trabajo del verano, sino que ese breve período representa la única oportunidad para generar el respaldo económico necesario para afrontar los meses de invierno.
“Con esos ingresos debemos afrontar salarios, impuestos, servicios, mantenimiento, inversiones y todas las obligaciones que implica mantener abiertos nuestros establecimientos”, sostuvo.
En ese sentido, remarcó que detrás de cada comercio permanente hay familias enteras, oficios, profesiones y una comunidad que permanece activa durante todo el año.
La crítica a las concesiones temporarias
Uno de los puntos centrales de su exposición fue la proliferación de concesiones temporarias.
El vecino cuestionó la metodología de licitar espacios públicos o subsidiar eventos para instalar servicios de carácter “golondrina”. Según planteó, estas prácticas generan ingresos extraordinarios para el Estado a través de los cánones cobrados, pero terminan afectando a las economías costeras.
“No podemos ser competitivos cuando estamos luchando permanentemente con un mercado paralelo informal que abarca todos los rubros”, expresó.
Velázquez sostuvo que los recursos generados por estos puestos temporales no quedan necesariamente dentro del circuito económico local ni generan empleo estable. Por el contrario, consideró que saturan la demanda y obligan a los emprendimientos permanentes a reducir personal o, directamente, a cesar sus actividades.
“El destino turístico no se construye solo”
El comerciante puso a disposición la experiencia del sector para trabajar junto al Municipio en la búsqueda de soluciones de fondo.
“El destino turístico no se construye solo. Proteger el turismo no es solo para quienes tienen una actividad comercial, es una política fundamental para proteger el empleo local y el desarrollo”, sostuvo.
Finalmente, consideró fundamental el rol de los funcionarios para controlar y avanzar en la formalización del resto de las prestaciones, aplicando las mismas exigencias que reciben quienes habilitan sus comercios para trabajar durante todo el año.
“Si vos como municipio resultás tan estricto con quien apuesta al futuro, a largo plazo y pone un capital altísimo, tenés que hacer lo mismo con los temporarios”, afirmó.
ENTREVISTA COMPLETA:
https://youtu.be/tmc1v6dbjq4?si=-y95rVqdqw1UafvY