SALUD
31 de julio de 2026
Elena Zouhar, a los 94 años: la discípula de Indra Devi que sigue transmitiendo los secretos del yoga
La histórica instructora de yoga platense recordó su formación junto a Mataji Indra Devi, considerada la “primera dama del yoga” en Occidente, y compartió las enseñanzas que la mantienen activa y llena de energía.
Con 94 años, Elena Zouhar protagonizó una cálida charla con Adriana Gaitán en La Vida Mía, donde repasó su vida, su extensa trayectoria como instructora de yoga y las enseñanzas que marcaron su camino.
Respetada y querida en La Plata por generaciones de alumnos, Elena recordó que obtuvo su título de instructora mientras practicaba en el Jockey Club platense. Fue allí donde comenzó el recorrido que la llevó a conocer a Mataji Indra Devi, considerada la primera dama del yoga en América.
Nacida en Rusia en 1899, Indra Devi vivió gran parte de su vida en la India, donde fue discípula de Sri Tirumalai Krishnamacharya. Más tarde fundó una escuela de yoga en China y enseñó a reconocidas figuras de Hollywood como Rita Hayworth, Greta Garbo, Gloria Swanson y Yul Brynner. Falleció en 2002, a los 102 años.
Elena tenía alrededor de 40 años cuando comenzó a viajar a Buenos Aires para asistir a las clases de su maestra, que por entonces rondaba los 85. Destacó que siempre contó con el apoyo incondicional de su familia y, especialmente, de su esposo, quien la acompañó durante sus 47 años de matrimonio.
Entre los recuerdos más entrañables, evocó el cariño con el que Indra Devi trataba a sus alumnas. Incluso compartió una de las anécdotas más recordadas de sus clases, cuando aconsejaba a las recién casadas que se quejaban de los ronquidos de sus maridos: “Miren, chicas, ustedes tienen que estar con sus mariditos, hacer cariñitos, mimitos, besitos y, cuando se duermen, ustedes duermen en la otra pieza.”
Según Elena, Indra Devi enseñaba un hatha yoga basado en posturas (asanas) y técnicas de respiración (pranayama), con un enfoque suave y relajante, dejando la enseñanza espiritual en manos de los gurús del yoga.
También recordó que su maestra no tuvo hijos y que, en su segundo matrimonio con un médico, aprendió de él las técnicas del “buen morir”.
Consultada sobre los beneficios del yoga, Elena destacó que la respiración ayuda a calmar los nervios, mientras que la práctica fortalece y cuida los músculos y las articulaciones, además de favorecer un mejor descanso.
En cuanto a la alimentación, recomendó evitar la harina blanca, priorizar frutas y verduras y consumir carnes en porciones moderadas, “del tamaño de la palma de la mano”.
Antes de despedirse, dejó una reflexión que resume toda una vida dedicada a esta disciplina: “El yoga no se aprende, sino que se prende de uno.”
nota completa: https://youtu.be/kiNQtHCy2L4?si=eVEdB64kBAMqgJvO