EFEMéRIDES
16 de junio de 2026
Miguel Ángel Gutiérrez recordó el doloroso momento de la rendición en Malvinas
El veterano de guerra oriundo de Oriente compartió su testimonio en FM HIT 99.3, donde repasó su experiencia en las Islas Malvinas y evocó los difíciles momentos vividos durante el conflicto y la posterior rendición argentina.
Miguel Ángel Gutiérrez, veterano de la Guerra de Malvinas y oriundo de Oriente, compartió su historia con Adriana Gaitán en el programa La Vida Mía, que se emite por FM HIT 99.3. En el marco de un nuevo aniversario de la rendición argentina del 14 de junio de 1982, recordó las vivencias que marcaron su vida durante el conflicto bélico.
La rendición argentina se produjo el 14 de junio de 1982, tras 74 días de combate. El entonces gobernador militar de las Islas Malvinas, el general Mario Benjamín Menéndez, firmó el acta de cese de hostilidades ante el comandante británico Jeremy Moore en Puerto Argentino. El acuerdo se concretó a las 21 horas y puso fin a una guerra que dejó un saldo de 649 argentinos, 255 británicos y tres civiles isleños fallecidos.
Gutiérrez relató que antes de ser convocado al servicio militar, a los 18 años, ya trabajaba como camionero. Integraba la Policía Militar del V Cuerpo de Ejército de Bahía Blanca cuando fue movilizado a las Islas Malvinas para cumplir distintas funciones.
Recordó además una coincidencia muy especial: cumple años el 2 de abril, fecha en la que Argentina recuperó las islas. Había solicitado una licencia para celebrarlo, pero le fue denegada y el 4 de abril ya se encontraba en territorio malvinense.
Al referirse a las condiciones de vida durante la guerra, señaló que lo más difícil fue soportar el frío y el hambre. “No teníamos la ropa adecuada y la comida era escasa”, recordó. Según contó, muchas veces recibían apenas una ración de guiso o mate cocido cada dos o tres días.
Sobre la rendición, explicó que se encontraban en Puerto Argentino cuando recibieron la orden de entregar las armas. Luego fueron trasladados a pie hasta el aeropuerto, donde permanecieron entre dos y tres días aguardando un buque, sin noción exacta del tiempo y con rumores de que serían llevados a Inglaterra.
Durante esa espera recibían algunas provisiones, entre ellas cigarrillos y cajas de leche. Finalmente fueron trasladados a Puerto Madryn. Sin embargo, reconoce que recuerda poco de ese viaje y reconstruyó parte de lo sucedido gracias a los relatos de sus compañeros. Desde allí pasaron por Trelew y luego fueron trasladados en avión a Campo de Mayo.
Tras casi dos meses sin poder hacerlo, tuvieron la posibilidad de bañarse. También recibieron instrucciones y debieron firmar un acuerdo que les prohibía hablar sobre lo vivido en la guerra.
Gutiérrez contó que recién 25 años después comenzó a relatar públicamente sus experiencias, impulsado por sus hijos y por su participación en actos y actividades conmemorativas. Hoy comparte sus recuerdos con sus nietas, que escuchan con admiración las historias de quien se convirtió en uno de los héroes de su comunidad.
