MÚSICA
7 de junio de 2026
Carolina Schena recordó la mística de los recitales del Indio Solari
La técnica en Gestión Cultural compartió en el programa “La Vida Mía” experiencias, anécdotas y emociones vividas en las multitudinarias presentaciones del ícono del rock argentino.
La técnica en Gestión Cultural Carolina Schena recordó junto a Adriana Gaitán, en el programa La Vida Mía por FM 99.3, los momentos inolvidables que vivió en los recitales del Indio Solari, conocidos por sus seguidores como verdaderas “misas” del rock nacional.
“Es algo difícil de contar”, expresó Schena, al describir la sensación de formar parte de un encuentro que reúne a miles de personas con una misma pasión. Para quienes disfrutaron de esos shows, explicó, quedan anécdotas y emociones difíciles de transmitir, marcadas por el carisma y la convocatoria de una de las figuras más importantes del rock argentino.
Durante la entrevista recordó que asistió a dos recitales en Tandil y a otro en Gualeguaychú, Entre Ríos, donde destacó el clima de fraternidad que se vivía entre los asistentes. “Todos estaban en la misma sintonía”, señaló, comparando la atmósfera con la pasión futbolera que se vive cuando juega la Selección Argentina.
Schena remarcó que la mística de los recitales trascendía lo musical y también generaba un importante movimiento económico en las ciudades anfitrionas. Las dificultades para conseguir alojamiento, transporte o lugares para comer impulsaban a muchas familias a desarrollar pequeños emprendimientos, ofreciendo agua, bebidas, alimentos e incluso habilitando baños para los visitantes.
Entre las anécdotas más recordadas mencionó el recital de Gualeguaychú, donde una intensa lluvia previa transformó el predio en un enorme barrial, y otro show en Mendoza, donde llegó a nevar durante la presentación.
La expectativa comenzaba mucho antes de cada recital. Cada anuncio de una nueva fecha generaba una gran movilización entre los seguidores, en una época en la que las redes sociales todavía no tenían el protagonismo actual. Además, era habitual hablar del “pogo más grande del mundo”, debido a la impresionante cantidad de personas que participaban de cada encuentro.
Finalmente, contó que su pasión por el Indio Solari nació gracias a un amigo que la invitó a asistir a una de sus “misas”. A partir de aquella experiencia se convirtió en una seguidora incondicional, atraída por la profundidad de las letras y los mensajes de sus canciones, una afición que con el tiempo también compartió con su familia.
