NACIONALES
9 de febrero de 2026
Milei encabezó la entrega del sable corvo de San Martín y lo reivindicó como símbolo nacional

El presidente trasladó la histórica arma del Museo Histórico Nacional al Regimiento de Granaderos a Caballo en un acto oficial en San Lorenzo, en medio de críticas y polémica.
El presidente Javier Milei encabezó el sábado un acto oficial en la ciudad santafesina de San Lorenzo, donde entregó el sable corvo del general José de San Martín al Regimiento de Granaderos a Caballo, la unidad militar fundada por el propio Libertador.
La histórica arma, que durante décadas estuvo en exhibición en el Museo Histórico Nacional de Buenos Aires, fue retirada de ese espacio tras un decreto presidencial y trasladada bajo custodia del regimiento. Milei sostuvo que el sable “no es un objeto histórico más”, sino “probablemente el símbolo material más poderoso de la Nación argentina” y una representación de la libertad y soberanía nacional.
Durante su discurso, el mandatario hizo un repaso histórico sobre la gesta de San Martín y reivindicó el papel de los Granaderos, al tiempo que planteó críticas políticas hacia sectores opositores, con alusiones a hechos del pasado vinculados al sable.
La ceremonia, que coincidió con la conmemoración del 213° aniversario del Combate de San Lorenzo, incluyó recreaciones históricas y la presencia de autoridades nacionales y provinciales.
A partir de este fin de semana, el sable corvo se encuentra exhibido bajo custodia en el Regimiento de Granaderos a Caballo en la Ciudad de Buenos Aires, y podrá ser visitado por el público en horarios establecidos.
La historia del sable corvo
San Martín legó su sable a Juan Manuel de Rosas en 1845 como reconocimiento de la batalla de la defensa de la soberanía nacional luego de la batalla de la Vuelta de Obligado.
Rosas llevó el sable a su exilio en Inglaterra y lo guarda en un cofre con la trascripción de la cláusula de donación: “A mi primer amigo Juan Nepumoceno Terrero se entregará la espada que me dejo el Excelentísimo Señor Capitán General don José de San Martín. y que lo acompañó en toda la guerra de la Independencia”.
Muerto Nepomuceno, el sable queda en manos de Máximo Terrero, hijo mayor del matrimonio y esposo de Manuela Rosas, quienes lo donaron a la Nación Argentina en noviembre de 1986, al aceptar el pedido del fundador del Museo Histórico Nacional, Adolfo Carranza, y manifestando su voluntad expresa de que la espada fuera depositada en dicha institución.
En 1967, el sable fue dado en custodia al Regimiento de Granaderos durante la dictadura militar de Juan Carlos Onganía, pero en 2015 fue restituido al MHN por decreto de la expresidenta Cristina Fernández de Kirchner.

